lunes, 30 de noviembre de 2009
Para mi cumpleaños número 20, ya 2 décadas, QUIERO:
I just realized...
Bueno, en realidad siempre lo he sabido, porque SIEMPRE he sufrido de eso. Pongámoslo de esta manera: Hiciste una idiotez, para resumir, una noche que estabas pasada de tragos (aunque no es una excusa, la verdad estabas cachonda); por suerte pudiste frenar el asunto, pero el animal con el que casi la embarras, es tan intenso y tiene tan poco orgullo que no se digna a superar aquel asunto, y se dispone a perseguirte por el resto de tu vida -siendo realistas, hasta que consiga alguien más a quien jarcharse, o hasta que tú (que no lo harás) lo hagas-. Luego de eso, conoces a un personaje, atractivo, de apariencia inteligente, y otras muchas cosas más en las que no profundizaré ahora.
El caso es que de repente, eres una persona bastante cuerda, o por lo menos que logra expresarse de una manera coherente, y que además disfruta de socializar con dicho segundo personaje… El primer personaje sigue siendo un dolor en la parte alta de la espalda, justo antes del cuello; pero como carece de intelecto, es fácil deshacerse de él. El caso es que tienes TODO en común con el hombre, tiene los ojos hermosos, conversaciones eternas que nunca terminan y en las que hay exceso de interrupciones, porque ambos siempre tienen algo que decir… ETC.
Yendo al grano, para no ponernos muy sensibles de nuevo -esos días del mes no son excusa para empezar con la intensidad-, la filosofía ya lo ha dicho TODO; o por lo menos eso creemos. Porque los condenados, han perdido el tiempo en todo tipo de estupideces y cosas que a nadie realmente le importan, y han olvidado preguntarse por qué, por qué siempre el mamón es el que tiene que estar dispuesto a perseguirte, a darte lo que sea que pidas, a dejarte las cosas bien fáciles; y el otro, el que tienen un IQ considerablemente alto como para que quieras ya quitarle la ropa, tiene que hacerse el dificil, o simplemente PENSAR DEMASIADO, sobre cosas que NO se debe pensar, NI SIQUIERA MEDIA VEZ…
Y como nos encanta eso…
Holly
jueves, 12 de noviembre de 2009
500 Days of Summer

Razones entendibles.
Perdonen la formalidad, pero las introducciones, como casi todo primer contacto social, me parecen absolutamente incómodas y contranatura, pero para algo estamos aquí. Sin más vueltas, el extracto de mi cerebro para el día:
Y son entendibles sus razones. Por más alta que sea su frecuencia, éste las amortigua, las desvanece, las aniquila, como hace con los rayos de luz y con los náufragos irrecuperables. Ni siquiera el láser, tan pertinaz, puede traspasar la barrera de reflexiones, refracciones y absorciones de los fondos marinos, en donde anidan, tenaces y desvelados, los concertistas de las profundidades y las sombras eternas. Sólo por canales hasta ahora secretos pueden viajar las ondas acústicas llevando y trayendo los llamados de las centollas, el traqueteo de los crustáceos como si fueran ametralladoras disparadas al mismo tiempo en un cuarto de vidrio, los tambores de los peces errabundos, los silbidos de las grandes ballenas y la lengua dulce y entrañable de los delfines.
Eso pasa con mi amor por ti, hasta ahora secreto, porque teme la incertidumbre de tus aguas.
Yo, sin embargo, no sé cómo quitarme la ropa, ni siquiera de manera literal, y lo lamento mucho si se me ven las piernas cuando escribo estas cosas.